La Fortaleza de Klis fue el centro de algunas de las batallas más importantes entre los defensores croatas, las fuerzas venecianas y el Imperio Otomano. Su posición sobre el paso de montaña la convirtió en la puerta de entrada a Dalmacia.
La Fortaleza de Klis fue el centro de algunas de las batallas más importantes entre los defensores croatas, las fuerzas venecianas y el Imperio Otomano. Su posición sobre el paso de montaña la convirtió en la puerta de entrada a Dalmacia. Durante el siglo XVI, el capitán croata Petar Kružić lideró la defensa de la fortaleza contra los ataques otomanos durante décadas antes de que finalmente cayera en 1537. Hoy en día, los visitantes pueden recorrer los muros y torres de la fortaleza mientras contemplan el mismo paisaje estratégico por el que los ejércitos lucharon para obtener el control. Las montañas circundantes y las vistas costeras la convierten en uno de los sitios históricos más espectaculares de Croacia.