Construida en un dramático paso de montaña sobre Split, la Fortaleza de Klis es uno de los bastiones más históricamente significativos de Croacia. Durante siglos controló la puerta de entrada entre la costa del Adriático y los Balcanes del interior.
Construida en un dramático paso de montaña sobre Split, la Fortaleza de Klis es uno de los bastiones más históricamente significativos de Croacia. Durante siglos controló la puerta de entrada entre la costa del Adriático y los Balcanes del interior. La fortaleza jugó un papel importante durante los conflictos entre los gobernantes croatas, el Imperio Otomano y Venecia. Su ubicación en una cresta rocosa la hacía casi imposible de atacar. Los visitantes pueden caminar a través de antiguos muros, torres y miradores con vistas a Split, el mar Adriático y las islas circundantes. Su dramático paisaje también la ha convertido en una famosa ubicación de rodaje.